lunes, 30 de abril de 2012

Destacan vida y legado de comandante guerrillero salvadoreño-cubano

San Salvador, 30 abr (PL) La intensa vida revolucionaria y el legado del combatiente salvadoreño-cubano Tomás Roberto García Vargas, Comandante Feliciano en la guerrilla, fueron exaltados hoy en un acto en esta capital. La conmemoración fue organizada por la Coordinadora Salvadoreña de Solidaridad por Cuba y la Secretaría de Veteranos de Guerra del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). Feliciano, junto a su madre, Ada Rosario, y su hermano menor, Raúl Antonio, cayeron hace 31 años en desigual combate contra las fuerzas de seguridad de la dictadura militar en su casa en el municipio capitalino de Mejicanos. El principal dirigente de esa Secretaría, Chano Guevara, subrayó que la sangre de Feliciano solidificó aún más la eterna hermandad entre los revolucionarios de Cuba y El Salvador en la lucha contra el imperialismo estadounidense y los gobiernos dictatoriales. Dos de los compañeros de lucha de Feliciano, Rafael Benavides, comandante Ramón Suárez en la guerrilla, y el diputado Damián Alegría, relataron pasajes de la vida del combatiente, caído a los 22 años. Resaltaron su liderazgo, entrega a la lucha y su temprana integración a la Juventud Comunista, al Partido Comunista Salvadoreño y luego a las Fuerzas Armadas de Liberación (FAL). Miembro de sus comandos urbanos, fue también un estudiante destacado, miembro del equipo nacional de esgrima, además de un notable jugador de ajedrez. El presidente de la Coordinadora de Solidaridad, Raúl Martínez, recordó que Feliciano fue fruto de la unión entre Ada Rosario y el revolucionario cubano Roberto García, quien estuvo exiliado en El Salvador en 1957 y actualmente es coronel (en retiro) del Ministerio del Interior. Murió cercado por el enemigo, luchando contra la dictadura militar, contra esbirros de la oligarquía y el imperio. Peleó durante horas en su casa, atrincherado, defendiendo la vida de su madre y su hermano, afirmó. Nidia Díaz, de la Comisión Política del FMLN, expresó que la lucha de Feliciano y de tantos otros caídos a lo largo de la historia del pueblo salvadoreño cimentó lo alcanzado hasta hoy, cuando aún queda mucho por hacer. El embajador de Cuba, Pedro Pablo Prada, al recordar la vida del joven combatiente, resaltó que hoy estaría integrado a las tareas revolucionarias de los salvadoreños, como el programa de alfabetización y otras. Al acto asistieron veteranos de guerra del FMLN, miembros de Coordinadora de Solidaridad y la misión diplomática cubana y fue transmitido en vivo por la emisora Radio Maya Visión. lam/rl