El 2 de diciembre de 1980 miembros de la Guardia Nacional de El Salvador detuvieron a cuatro religiosas que habían abandonado el Aeropuerto Internacional de Comalapa, las monjas Ita Ford, Maura Clarke, Dorothy Kazel y la misionera Laica Jean Donovan, las mismas fueron conducidas a un lugar aislado, para más tarde ser asesinadas con armas de fuego después de ser violadas. El crimen fue realizado por cinco miembros de la Guardia Nacional.
