Nos encargamos de recuperar cualquier documento (físico o digital; público o privado,) que contenga explicaciones sobre la historia reciente de El Salvador, basado en las personas, en los hechos, en las situaciones, que acontecieron en la guerra civil salvadoreña. Fundamentalmente pretendemos REIVINDICAR la memoria de nuestras víctimas. Fomentamos la SOLIDARIDAD entre los pueblos. Promovemos el respeto por la DIVERSIDAD Luchamos contra la IMPUNIDAD
CONTRA LA IMPUNIDAD
Kofi Annan, en su balance final del llamado “proceso de paz salvadoreño"
lunes, 8 de julio de 2013
El Pueblo recuerda sus Héroes y Mártires (Ramón Suizo)
miércoles, 12 de junio de 2013
Álvaro Cunhal #comunista
martes, 7 de agosto de 2012
domingo, 31 de julio de 2011
Informe de la Comisión Interamericana de DDHH sobre la masacre de estudiantes 25 de julio 1975.
Este es un retazo:
En la ciudad de San Salvador, los estudiantes de la Universidad de El Salvador acordaron, el día 28 de julio, en asamblea general, realizar una manifestación pacífica de protesta por los acontecimientos ocurridos unos días antes en la ciudad de Santa Ana2 y salir en defensa de la autonomía universitaria. La fecha de esta manifestación se señaló para la tarde del miércoles 30 de julio.
El día programado para la manifestación estudiantil, ésta salió a eso de las cuatro de la tarde de la Ciudad Universitaria.
Los dirigentes estudiantiles acordaron, unánimemente, evitar todo motivo que pudiese servir de pretexto para la provocación de los cuerpos represivos. La manifestación marchaba en completo orden.
Se dio instrucciones anticipadas en el sentido de no llevar pintura, para que no se fuera poniendo lemas en paredes y muros de casas y edificios de las calles por donde pasarían los desfilantes. En los carteles se escribieron únicamente temas relativos al problema universitario y expresiones en defensa de los derechos y garantías democráticos. Como en toda manifestación juvenil, no faltaban las canciones de protesta y las porras del colorido acostumbrado.
Es decir, que a pecho abierto, y sin más armas que las palabras ... iban los manifestantes universitarios, con el propósito de llevar hasta el centro de la ciudad. En la Plaza Libertad se celebraría un mitin que informaría al pueblo de lo que estaba acaeciendo en Santa Ana y lo pondría en guardia acerca de los peligros de un nuevo cierre que se cernía sobre la Universidad. Además, se esclarecería que la actitud anti-universitaria del Gobierno, es parte del plan global de represión que se tiene en proyecto, como capítulo de la estrategia oficial de destruir toda oposición popular.
Tales eran los propósitos de la manifestación.
En el trayecto de la 25 Avenida Norte, llamada Avenida Universitaria, no se advirtió ninguna amenaza inminente contra la seguridad de los manifestantes. Sin embargo, cuando la cabeza del desfile llegó al paso a nivel, aledaño al Hospital del ISSS, aparecieron, trepidantes, las unidades blindadas; además de esas unidades blindadas, se situaron a las alturas del Hospital de Maternidad, camiones de fuerzas anti-motines, equipados con fusil, machetes y garrotes, sin faltarles sus cascos protectores y sus máscaras anti-gases. Había, asimismo, guardias nacionales y de hacienda.
El despliegue de fuerza, en las inmediaciones del Hospital Rosales y al lado norte del Colegio la Asunción, parecía destinado a enfrentar a un enemigo poderosamente armado y no a una manifestación pacífica, sin armas, de universitarios.
Los que encabezaban la manifestación, bastante confusos, quisieron ganar la calle que pasa frente a la entrada principal del ISSS (3a Calle Poniente), desviándose hacia la izquierda, para tratar de evitar el enfrentamiento con las unidades blindadas estacionadas al lado del Hospital de Maternidad. Sin embargo, cuando doblaron, contingentes de la Guardia Nacional estaban ya estratégicamente apostados detrás del Colegio La Asunción. La cabeza de los manifestantes quiso dar marcha atrás, pero las unidades blindadas les habían cortado el camino porque habían avanzado sobre el puente del paso a nivel, transformándose el lugar en una trampa de la cual no se podía salir, aun saltando los muros para caer pesadamente en el pavimento de la calle que pasa bajo el puente. En este sitio no fueron pocos los manifestantes que quedaron fracturados algunos de los cuales fueron rematados a tiros.
En el momento mismo en que se daba marcha atrás, comenzaron los disparos de fusilería y de ametralladoras, a la par del estallido de bombas lacrimógenas, descargadas por los cuerpos represivos. La cacería humana dio comienzo.
No era la dispersión de los manifestantes lo deseado por los comandos del crimen; no era el desbaratamiento del desfile. Si éste hubiese sido su propósito, habría bastado una sola bomba de gas lacrimógeno para poner punto final a aquella manifestación pacífica.
Lo que anhelaban, en su furia incontenible, era el derramamiento de sangre estudiantil.
Lo que decimos, se corrobora con la fría decisión de tirar a matar en la tarde del 30 de julio, de perseguir hasta aniquilar, de lanzar los carros blindados contra la multitud inerme, de machetear salvajemente al que se ponía a su alcance, de dejar desangrar a sus víctimas impidiendo con brutalidad cualquier auxilio oportuno que se les quiso brindar de parte de médicos y enfermeros del ISSS.
Lo que decimos se corrobora, asimismo, con que detrás de las unidades blindadas marchaba una ambulancia militar, señalada con una Cruz Roja, cuyos ocupantes fueron encargados de tirar, como sacos de papas, los cuerpos de decenas de personas muertas o heridas de gravedad, sustrayendo así las evidencias del crimen.
El fuego cerrado duró unos minutos, pero dada la densidad de los manifestantes, fueron suficientes para derramar mucha sangre juvenil. Se tiraba a matar. Los represores en posición arrodillada, lo que muestra que no había respuesta armada ni de otra índole de parte de los manifestantes, daban la impresión de estar frente a un blanco, en prácticas de tiro.
Pero no sólo fueron balazos. Los muchachos y muchachas que quisieron en su desesperada huida saltar los muros de los predios del ISSS, recibieron machetazos en la cabeza y otras partes del cuerpo, hasta desmembrarlos, quedando en el lugar trágicas señales de la carnicería; pedazos de cráneo, cuero cabelludo y masa cerebral, huellas de manos ensangrentadas que aún podían observase al siguiente día.
Las calles del paso a nivel y frente a la entrada principal del ISSS, fueron humedecidas con sangre, que ni las copiosas tormentas caídas en días posteriores han logrado borrar totalmente. Es la sangre de personas, emanada hasta morir o de personas que murieron instantáneamente.
La persecución llegó hasta el interior del Hospital del Instituto Salvadoreño del Seguro Social, en donde capturaron a muchas personas entre médicos, personal auxiliar de éstos y empleados de diverso rango.
Transcurridos ocho días, después de la masacre, el número de muertos y desaparecidos aún no ha sido establecido. Los cuerpos represivos, que recogieron los cadáveres y personas gravemente heridas, guardan completo silencio, lo cual ha dado base a la versión oficial, en el sentido de que solamente murió un estudiante universitario. Sin embargo, la verdad terminará imponiéndose y no será, precisamente, favorable a las versiones oficiales.
Por otra parte, es digno de recalcar que los manifestantes en ningún momento provocaron a los represores. Sin embargo, en la noche del 30 de julio, el Ministerio de Defensa y Seguridad Pública elaboró un boletín que deformaba totalmente la verdad: la pacífica manifestación fue calificada de “violenta manifestación” y que hubo “llamados a los instigadores por medio de alto-parlantes, para que desistieran de su propósito de provocar desórdenes”, cosas totalmente falsas, como falsas son también que la actitud violenta de que habla el boletín, se materializara “con el lanzamiento de granadas de fósforo, cocteles molotov, ataques con armas contundentes y disparos de armas automáticas y semi-automáticas”. Es falso, asimismo, que “como consecuencia de esta agresión” –que en verdad no la hubo’’ hayan habido “diez agentes de los cuerpos de seguridad gravemente heridos”.
para leer el informe completo: http://www.cidh.org/countryrep/elsalvador78sp/cap2.htm
jueves, 12 de agosto de 2010
Alicia García Cofundadora de COMADRES - La lucha de COMADRES ha dignificando la memoria de todos los detenidos y desaparecidos

La fortaleza de una madre
Por John Quintero
Periodista
Las pequeñas y morenas manos de Alicia García, de tiempo en tiempo, secan las lágrimas que fluyen sin esfuerzo por su rostro. Esto sucede cuando remueve en sus recuerdos las duras experiencias que ha soportado en la mitad de sus 64 años de vida. Ella viste blusa, falda y zapatos de luto. Sus cabellos recogidos los cubre una pañoleta blanca en símbolo de paz, no más muertes y la pureza de los detenidos y desaparecidos. (leer más...)
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El 24 de diciembre de 1977, Monseñor Oscar Arnulfo Romero (recientemente ordenado como arzobispo) nos invitó a compartir con él una cena, que contó además con la presencia de otros sacerdotes quíenes nos aconsejaron abandonar nuestras luchas dispersas y unirnos en una sola voz. Fué asi como formamos el Comité de Madres, siendo nuestras primeras miembras y fundadoras: Maria Teresa Tula, Alicia Garcia, Angelita Carranza, Antonia Mendoza (actual presidenta), Ana Cristina Interiano, Alicia Zelayandia, Sofia Escamilla, Miriam Granados (fallecida), Etelvina Cristales, Alicia Nerio, Tránsito Ramirez y Angelita de Madriz.(Leer más...)
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“Era el 5 de marzo de 1977, cuando nos invitó a cenar, y ahí nos dijo: Mujeres, ustedes son como María, que buscan a sus hijos, ustedes han iniciado una lucha muy importante, muy digna, porque, es por la defensa de la vida. Y están llamadas a hacer camino, donde no lo hay, van a encontrar muchos zarzales y piedras, pero ustedes tienen que seguir adelante”, (Leer más...)
miércoles, 10 de febrero de 2010
Homenaje a los revolucionarios guatemaltecos desaparecidos
La placa fue develada por el grupo venezolano de canción protesta Los Guaraguao, quienes ademas dieron un concierto en homenaje a los/as desaparecidos/as.
martes, 2 de febrero de 2010
Gobierno pagará $19.5 millones en pensiones a los lisiados del conflicto armado
rosa maría pastrán
Martes, 2 de Febrero de 2010El presidente de la República, Mauricio Funes, recibió hoy a un grupo de representantes de los lisiados del conflicto armado, y junto a ellos ofreció una conferencia de prensa en la que anunció que el pago adeudado en concepto de pensiones será cancelado en los próximos 12 meses.
El Presidente aseguró que su Gobierno cancelará el total de la deuda que asciende a 19.5 millones de dólares.
El dinero corresponde a cuotas que dejaron de ser entregadas a ese sector entre los años de 1993 y 1995.
Funes desglosó los pagos de la siguiente manera: 18 mil 291 personas serán la beneficiadas; de estas, 7 mil 497 tiene capacidad especiales parciales y se les deben 24 meses por un valor de 10 millones de dólares, a 600 con capacidad especial total el gobierno les pagará 1.4 millones, y a 10 mil 134 familiares que gozan de pensión se les cancelarán 30 mensuales por un valor de 8.2 millones de dólares.
El dignatario expresó que busca "honrar el compromiso económico que el Estado tiene con ustedes y sus familiares".
"Quisiéramos tener más recursos pero es lo que la capacidad financiera nos permite hacer", aseguró.
Funes dijo que su Gobierno iniciará la ejecución de programas de reinserción que ayuden a todos los lisiados a incorporarse a la sociedad como ciudadanos con plenos de derechos.
Como en el caso de la pensión para adultos mayores que viven en municipios de extrema pobreza, Funes reclamó a los diputados, tanto de derecha como de izquierda, que han criticado su gestión en los últimos días.
"No faltan quienes dicen que este gobierno no tiene rumbo, o peor aún que lo ha perdido, y que ya no está del aldo de los pobres, esto viene tanto de la derecha y de la izquierda", expresó.
sábado, 28 de noviembre de 2009
Arturo Rivera Damas, Artesano de la Paz
El 26 de noviembre, a los 71 años, murió en San Salvador el arzobispo Arturo Rivera y Damas. Nadie lo esperaba. Un infarto masivo en la madrugada le permitió únicamente llamar a su obispo auxiliar, Gregorio Rosa Chávez para decirle que se sentía mal. En pocos minutos no pudo hablar más y murió. Durante los ocho días en que su cuerpo aguardó la sepultura, el pueblo salvadoreño demostró lo mucho que amaba a su pastor, digno heredero del amadísimo Monseñor Romero.(lea màs...)
Monseñor Arturo Rivera y Damas (San Esteban Catarina, El Salvador, 30 de septiembre de 1923 - San Salvador, El Salvador, 26 de noviembre de 1994) fue un religioso católico salvadoreño, Obispo de Santiago de María (1977-1980) y arzobispo metropolitano de San Salvador (1980-1994).[1]
El servicio episcopal de monseñor Rivera como arzobispo de la capital de El Salvador, coincidió con la guerra civil del país. Él fue el sucesor inmediato del arzobispo Óscar Arnulfo Romero. Entre 1977 y 1980, monseñor Rivera, fue activo colaborador de Monseñor Romero, con quién mantuvo una relación personal de amistad. Él había sido obispo auxiliar de San Salvador, (1961-1977) durante el ministerio episcopal del precursor de Romero, Luis Chávez y González.(lea màs...)
Mons. Arturo Rivera Damas, continuando la labor de su antecesor, el emerítísimo y Siervo de Dios, Mons. Oscar A. Romero, defensor de los derechos humanos hasta el martirio, fundó Tutela Legal del Arzobispado. Mons. Rivera Damas desarrolló una pastoral en tres aspectos: a) auxilio a las víctimas del conflicto armado; b) la humanización dels conflicto mediante la protección y promoción de los derechos humanos haciendo énfasis en la aplicación del Derecho Internacional Humanitario durante esta guerra civil; y c) terminación del conflicto mediante el diálogo y negociación. (lea màs...)
sábado, 21 de noviembre de 2009
martes, 6 de octubre de 2009
En homenaje al poeta revolucionario de la generación de la guerra: Paco Cutumay!.
PACO CUTUMAY!!! El músico y poeta de la generación de la guerra, víctima de un crimen político impune...Lea su historia y su muerte!!!
En homenaje al poeta revolucionario de la generación de la guerra: Paco Cutumay!.
Paco no tuvo una vida, demasiados eventos y anhelos quedaron esperando siempre un después, una mañana que ya nunca ha de llegar. El poeta como todos los de su generación siempre persiguió su propia vida ton tesón. Con desesperación, con alegría, con incertidumbre sobre todo hacia el final, cuando la lucha y sus frutos se habían convertido en una piscucha que se elevó tan lejos...tan lejos...que ya no era posible verla.
Francisco Antonio Manzanares, el Paquito Cutumay del pueblo, nació el primer día de diciembre de 1965, cuando América Latina estrenaba su revolución socialista en Cuba.
En aquellos entonces faltaban apenas cinco o seis años para que en El Salvador surgieran las primeras organizaciones revolucionarias, las que reunieron a quienes apostaron todo a la lucha armada contra la tiranía militar.
La infancia de Francisco, es decir de Paco, caminó en medio de toda aquella esfervescencia, en la pequeña ciudad de San Miguel, y antes de cumplir sus diez años ya estaba involucrado en actividades subversivas, es decir, actividades en contra de los tradicionales abusos de policías, militares y grandes terratenientes. En literatura se acostumbra a reconocer como una generación a un grupo de artistas que comparten intensamente sus experiencias vitales, y que, en el sentido de su obra se descubren temas, anhelos y una estética compartida. Roque y sus coetáneos son reconocidos en El Salvador como la generación comprometida. La siguiente generación es la generación de la guerra, la que recogió la bandera y las armas de sus antecesores, y sin duda algunos recursos literarios, y no vaciló en lanzarse al incendio de nuestro país en llamas.
Paco Cutumay es otro poeta de la generación en guerra. Es una generación dispersa y en gran medida desconocida. Algunos poetas de la generación de la guerra se agruparon en Xibalbá y en otros esfuerzos de taller, pero los mas, pasaron por los campos de combate cargando libros, notas y poemas en su mochila, desconocidos como autores, inéditos, pero companieros de campesinos, artesanos, obreros y pobladores que andaban, que remedio, a la gresca con la guardia nacional y todo tipo de militares y para militares.
Paco Cutumay no aprendió a vivir, aprendió a luchar, pero como tenia demasiado corazón para ser tan solo guerrero, descubrió que podía cantar. Aprendió a amar a su guitarra: la que desnuda la palabra.
Realmente no sé si los poetas de la generación de la guerra tuvieron el tiempo para dejar de ser niños. Cuando se pasa, después de hacer las tareas de la escuela , a la conspiración contra un régimen militar y represivo a los 8 años, la vida tan solo es una gran aventura y quizá no se tienen puntos de gran comparación para mirarse así mismo, ejerciendo la vida con alegría, esperanza y total desprecio al peligro. Paco era así, llevando el almuerzo a los compañeros revolucionarios que mantenían tomada la catedral de San Miguel, porque por aquellos entonces la policía aún no sospechaba tanto de los niños. Más tarde, ellos, los policías, no tendrían empacho en masacras niños junto a sus padres, como Paco Manzanares llegó a saber, y lo pueden confirmar El Zumpul, El Mozote y tantos otros lugares.
Quizás los poetas de la generación de la guerra nunca dejaron de ser niños, pero es seguro que se hicieron hombres entre balas, heridas, cárceles y amores. En esto Paco Cutumay también hizo lo suyo, amando y combatiendo. Sufriendo las inclemencias de la vida guerrilleras, pero con luz en las venas, con la obsesión de ganar siempre alzada, y las necesidades revolver el mundo para hacerlo de nuevo.
A finales de 1979, el régimen militar era insostenible, pero no estaba claro que tipo de gobierno había de susederlo. En octubre de 1979, el último de los dictadores militares fue desalojado de la presidencia por un golpe de estado. La presidencia fue asumida por una junta de militares y civiles de la oposición, quienes pretendieron realizar un programa de reformas, pero quedan afuera las organizaciones revolucionarias...Y sin ellas ya no era posible encontrar la paz.
Para 1980 ya estaba claro que no se permitiría un ascenso pacifico de las organizaciones revolucionarias al control del aparato del estado. Quienes querían cambios profundos en paz como monseñor Oscar Arnulfo Romero, fueron asesinados. Desde ahí se sembró la guerra en El Salvador, como un enconado esfuerzo por evitar que llegara la revolución. Con ese propósito militares y terratenientes, entre otros conservadores a ultranza, azuzaron a los escuadrones de la muerte en una guerra contra todas las personas del pueblo, sospechosas de ser revolucionarias o simpatizantes de los revolucionarios. Fue una época de luto para todo el país: Cada noche cientos de jóvenes eran secuestrados de sus casa, cada día amanecían de 80 a ciento veinte cadáveres con evidentes lesiones de tortura y mutilados. Entonces comenzó el éxodo y más de un millón de salvadoreños se vieron obligados a dejar el país.
En casa de los Manzanares-Monjarás, pintada en la puerta, apareció una mano blanca, la amenaza de los escuadrones de la muerte. Los esposos Manzanares junto a sus dos menores hijos Melina y Paco, se refugian en Costa Rica. Paco desde allí entre en contacto con dirigentes del entonces Ejército Revolucionario del Pueblo-ERP-, y continua sus tareas revolucionarias que desempeñó en el exterior y en en el frente de guerra, tareas que culminaron físicamente hasta el último día de su asesinato, mas su estandarte de lucha aun está vigente.
Francisco Antonio Manzanares-Monjarás-Paco Cutumay, fue asesinado exactamente el 8 de octubre de 1996, el mismo día que fue algunos años antes, fue asesinado Ernesto Guevara, el guerrillero heroico-CHE-.
Lo atacaron a las 2 de la tarde, en la colonia Satélite de la calurosa San Miguel, bajo un fuerte operativo policíaco compuesto por once efectivos fuertemente armados con fusiles M-16, ignoro con que avieso propósito, equipo de filmación. Le mandaron manos en alto y por la espalda le apuntaron fusil. El proyectil destruyó un montón de sueños, dejó escondidas una miríada de canciones y un río de poesías por nacer. Pero dejó intacta la rebeldía de los poetas guerreros.
POR QUÉ LO MATARON?
Francisco Manzanares-Monjarás era un hombre de presagios, en él la vida y la muerte eran apenas dos instantes superpuestos. El escribió: "Hasta qué horas serán vidas estas muertes"?.
Con Paco conversaban los espíritus de toda condición, inclusive los fantasmas y escribió:
Casanova me dijo: "Tengo un presentimiento" y después se fue. Al otro día jugamos naipes viendo su cuerpo que ya no se movía.
POR QUÉ LO MATARON?
Y escribió: Fácil nos acusan de subvertir el orden, de dinosaurios revoltosos, de no entender la nueva democracias y de querer volver al pasado, como si nuestra hambre fuera cosa del pasado, cuando andamos pasados, pero del hambre.
Quien mejor que Paco para presagiar:
Que será de mis ideas y de mis frutos,
de mi último pensamiento de cara al sol,
de mis amigos que se quemaron como yo,
de esas esperanzas voladoras de mañanas embriagadas
y de mis más ansiados deseos de vivir en libertad.
Quien mejor que Paco para decir:
Alguien podrá perdonar a mis asesinos mi angustia,
la paja inmensa y eterna de un país con oportunidades,
sin violaciones de los mas elementales derechos como son
la comida, las escuelas, los hospitales con camas suficientes,
medicinas y médicos para salir adelante de enfermedades
tan curables como una diarrea o un vómito después de
comer frijoles parados.
Y decir:
Aceptan como ciegos esta vorágine de envidias y odios
sin combatirla, sin ilusión. Mala trampa que nos tendieron,
me gusta escribir estas palabras sin remendadas.
Quienes lo mataron?
La Policía Nacional Civil-PNC-, en verdad debería llamarse:
Peligro Nacional Camuflajeado:PNC, por ser guarida de
muchos criminales profesionales de la nueva y vieja derecha
y Ay! de aquel que siga diciendo que es revolucionario...
Por qué murió Paco Cutumay? por amar la palabra desnuda.
Al final ese amor le costó la vida.
?Si tan frágiles eran sus palabras? ?Por qué lo mataron"?
Sin embargo, desde su poesía, desde su canto, desde su testimonio de lucha y de su destino, Francisco Antonio Manzanares-Monjarás dejó alzada una pregunta:
?Por qué conformarnos?.
Rafaél Paz.
Este escrito fue parte del prólogo que el poeta y sociólogo salvadoreño Rafael Paz Narvaes, escribiera para el poemario de Paco Cutumay "Desnudando la Palabra".
NO A LA IMPUNIDAD...NI PERDON NI OLVIDO!!!
A 13 años del asesinato político de nuestro Paco Cutumay, continuamos exigiendo que se investigue a los jefes policiales de la PNC que dieron la orden de este cínico asesinato del cual únicamente se "capturó" a dos policías a quienes a pocos meses de prisión, les dejaron en libertad por "buena conducta" . La familia Manzanares-Monjarás ha sido por siempre víctima de las derechas quienes han sabido camuflajear esos crímenes y difamar a la familia...Es doloroso que de una manera muy simplista y que se vuelve cómplice de la impunidad, algunos seres prestan credibilidad a las argucias y mal intencionados rumores difamatorios que la ultra derecha y sus criminales a sueldo hacen correr entre la gente a manera de encubrir a los asesinos de decenas de hombres y mujeres que han sido vilmente asesinados por causas políticas como lo fue el crimen de Paco Cutumay y el de sus padres los esposos Manzanares Monjarás.
Muchas gracias a todos y a todas las personas que no nunca nos abandonan en esta lucha contra la impunidad. Gracias por tomarse el tiempo de leer este prólogo que recoge en parte, la historia de nuestro pequeño gran luchador por la justicia Paquito Cutumay.
Con sinceros cariños y mucho agradecimiento, les abraza Marina Manzanares Monjarás-Mariposa
PACO CUTUMAY PRESENTE!!!
campaña permanente
Al Concejo Municipal de Santa Ana: reivindiquen la memoria de nuestras víctimas... reconstruyan su monumento...
Monumento a las victimas civiles del conflicto
Las víctimas civiles de la guerra viven en nuestra memoria con la fuerza de la verdad, muchas veces oculta por sus propios asesinos, que permanecerán escondidos a la sombra de la impunidad...Solo la verdad y la justicia podrá llevarnos hasta el perdón y a la tan ansiada reconciliación...El horror que aquí vivimos no lo debemos olvidar, para que las futuras generaciones no repitan los errores de nuestra sociedad. Santa Ana, 25 de julio de 2007 (esta es la leyenda que rezaba la placa destruída en el monumento a las víctimas civiles del conflicto)
A menos de un año de construído, fue destrozado parcialmente, incluyendo la placa de bronce colocada con la leyenda. Es por tal razón que pedimos acompañemos este repudio moral, a quienes lo hicieron....
Ahora nuestra denuncia es por que las autoridades municipales de Santa Ana no han querido reconstruir el monumento... nuestro monumento.... aún cuando hay un convenio en el cual es responsabilidad de la comuna dar el mantenimiento.
